Todos hemos pedido un préstamo, todos hemos tenido un crédito y leyendo algunas notas de amigos que hablan de la corrupción en los bancos me pongo a pensar en ellos.
No necesitan de corrupción para ser ladrones, porque esa es la palabra y sin eufemismos; el banco es el negocio redondo con permiso para robar ¿de que otra manera se le puede llamar?
Al parecer en México es donde se roba mejor porque las tasas de interés son verdaderamente obcenas; ascienden hasta al 40% de lo prestado, cuando en otros paises el 18% ya se considera altísimo; como es frecuente, parece que somos los únicos que permitimos ese abuso, con la alegre inconciencia que nos caracteriza.
En teoría, un banco debe demostrar poseer cierto capital para operar, pero en la práctica, yo me pregunto ¿que pasaría si todos los clientes decidiéramos retirar nuestro dinero de las cuentas al mismo tiempo? simplemente no habría manera, porque en la realidad los bancos operan con dinero ajeno; lo que nosotros mantenemos en las cuentas es lo que se presta a los incautos o necesitados que piden créditos, sin que a los simples mortales que guardamos nuestros centavitos en el banco nos toque algo del tremendo interés que se le cobra al "beneficiario" del crédito; por si fuera poco, nos cobran hasta por hacerles el favor de darles con que hacer negocio porque cheques, disposciones en cajeros automáticos o ventanillas, reposiciones de tarjetas y a veces hasta el estacionamiento nos cobran, como si nos hicieran el favor de guardarnos el dinero.
Si compras una inversión la cosa no mejora, porque el interés que te pagan es ridículo, ni siquiera alcanza a compensar la inflación y además tienes la obligación de dejarlo en sus manos por meses y no puedes tocarlo, bajo el pretexto de que ese es el que invierten (como si el de la cuenta corriente estuviera sentadito y cantando) y mientras mas tiempo les das para "moverlo" mas ganancia te reporta. En un sistema ideal así funciona la cosa pero sabemos que no es así.
Si pecar de revoltosa ¿no sería una excelente medida de presión, retirar todos nuestro dinero de sus bancos? Quizá así podríamos hacerles ver algo que el sistema capitalista tiene de bueno y que sistemáticamente lo olvidamos: el cliente tiene el poder.